Paseo Colón: comenzó el reempadronamiento de los vendedores de la Plaza Pringles

Los vendedores de la Plaza Pringles que no se habían registrado en la primera convocatoria comenzaron a acercarse este lunes, desde las 9, al Paseo Colón para completar el reempadronamiento. El trámite les permitirá acceder al nuevo espacio municipal y continuar con sus ventas bajo techo y con mayores comodidades.

En el complejo, ubicado en Colón 516, la secretaria de Vinculación y Cercanía con el Vecino, Ayelén Olivera, explicó que durante el primer empadronamiento se registraron cerca de 70 vendedores. Para completar el trámite, los interesados deben proporcionar nombre completo, DNI, número de teléfono y un detalle de los productos que comercializan.

“El objetivo es que todos los vendedores que se encuentran en la zona céntrica y están utilizando el espacio público para hacer sus ventas vengan, se empadronen y dejen sus datos para poder acceder al paseo”, explicó la funcionaria.

Olivera informó que el centro comercial funcionará de lunes a sábado, entre las 9 y las 21, y que los puestos se asignarán diariamente por orden de llegada. Durante los primeros 10 días, los vendedores deberán llevar sus propias mesas para exhibir los productos. Después, la Municipalidad les proporcionará mostradores.

“Ellos estaban en la plaza, la idea es que ahora tengan una zona al resguardo de las condiciones climáticas. Ya nos comentaban que llovía, se mojaban todos los productos y no podían vender”, señaló.

El inmueble cuenta con aproximadamente 580 metros cuadrados cubiertos, sanitarios y conexión eléctrica.

“Todos mis compañeros están de acuerdo con mudarse a este paseo. Con las lluvias y todo eso, hay muchísimos a los que se les mojan las cosas. Más el frío y el mal tiempo, ahora estar bajo techo está buenísimo”, contó Felicia Velarde tras inscribirse. La mujer vende ojotas y otras prendas junto a sus tres hijas.

El Paseo Colón contará con una persona encargada de la administración y de la asignación de los espacios, que permanecerá en el lugar durante el horario de funcionamiento. A diferencia de la Galería Chacabuco, no tendrá módulos individuales para guardar mercadería, por lo que los vendedores deberán llevar y retirar sus productos diariamente.

Por el momento, no se estableció un cobro por el uso del espacio, aunque la Municipalidad evalúa implementar una contribución para cubrir los gastos de limpieza de los sanitarios y consumo eléctrico.

La iniciativa forma parte del plan de ordenamiento comercial que comenzó con la habilitación de la Galería Chacabuco, donde actualmente trabajan 35 vendedores. El traslado también permitirá avanzar con las obras de renovación de la Plaza Pringles.

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