Dos meses de cárcel para el empresario acusado de participar en el robo al Molino Fénix

Christian Domingo Hedel Becher quedó imputado por los delitos de «asociación ilícita» y «fraude a una administración pública». La fiscalía había pedido 120 días de presión, pero el juez se inclinó por la mitad.

A dos días de que se cumplieran los ocho días de prórroga del arresto que había solicitado el abogado de Christian Domingo Hedel Becher, el empresario de Villa Mercedes sospechado de formar parte de la asociación ilícita que habría robado unos $900 millones, a través de la administración del Molino Fénix, requirió adelantar la audiencia ante el juez de Garantías 4, Santiago Ortiz. El defensor Pascual Celdrán hizo su parte tratando de evitar, primero, que su cliente quede imputado por los delitos por los que le formularon cargos la semana pasada y, segundo, que sea encarcelado tal cual sucedió con la exdiputada Anabela Lucero y los exfuncionarios albertistas Exequiel Scarel y Enzo Lucero.

Pero no lo consiguió. El magistrado hizo lugar al pedido de la fiscalía de imputarlo por «asociación ilícita» y «fraude a una administración pública» y dictarle la prisión preventiva, aunque no fue por los cuatro meses requeridos por el Ministerio Público Fiscal (MPF), sino por la mitad, igual que el resto de los acusados por la misma causa que ocupan un lugar en el Servicio Penitenciario de San Luis desde el 24 de agosto.

Durante la audiencia, el fiscal instructor Olguín remarcó que no le cabe la menor duda de que Becher fue, lo que en derecho denominan un “partícipe necesario” en esa asociación ilícita, que tenía como cabezas a Lucero y su pareja, Joaquín Beltrán; puesto que su papel “aseguraba el desapoderamiento real del dinero”. Explicó que los fondos «salían de las cuentas del Molino Fénix”, bajo la acreditación de un gasto inexistente de un servicio hecho supuestamente al Estado.

Los pagos de esos falsos servicios, que corrían a cargo de cuentas públicas, eran hechos por transferencias o cheques endosados, remarcó el funcionario del MPF. Relató que dichos cheques aparecían a nombre de una empresa, pero eran “puenteados” mediante un endoso y terminaban siempre, de alguna forma, en las manos de Becher.

Olguín detalló que la fiscalía cuenta con los 24 cheques de los que se hizo el empresario. Indicó que, aunque esos comprobantes de pago eran firmados a nombre de numerosas empresas y personas físicas, quienes figuraban al frente de esas aparentes compañías negaron haber hecho alguna vez negocios con el Molino Fénix, tanto menos haber recibido algún pago, en forma de cheques o lo que fuera, proveniente del complejo de Villa Mercedes.

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