Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió Colombia durante la mañana del lunes 10 de agosto, dejando una emergencia de grandes proporciones en diferentes zonas del centro y occidente del país. El movimiento telúrico tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, y fue sentido con fuerza en varias capitales.
El balance continúa cambiando durante las operaciones de búsqueda y rescate. Los reportes disponibles durante las primeras horas del martes señalan al menos 165 personas fallecidas y más de 900 heridas, mientras organismos de emergencia mantienen desplegados equipos para localizar personas atrapadas y desaparecidas.
Pereira, entre las ciudades más golpeadas
Pereira registra algunas de las consecuencias más graves de la emergencia, con edificaciones colapsadas y operaciones de rescate que se prolongaron durante la noche. Cali, Manizales, Armenia y Quibdó también reportaron afectaciones importantes tras el movimiento sísmico.
En Cali, las autoridades reportan además un elevado número de personas desaparecidas, mientras continúan las evaluaciones sobre viviendas, edificios y otras infraestructuras afectadas. El balance nacional sigue siendo provisional debido a que los organismos de socorro permanecían trabajando en diferentes municipios.
Gobierno mantiene respuesta de emergencia
Ante la magnitud de la tragedia, las autoridades activaron medidas extraordinarias para atender a las poblaciones damnificadas, habilitar albergues y coordinar las labores de búsqueda y asistencia humanitaria.
Equipos de emergencia permanecen desplegados en las regiones afectadas mientras se evalúan los daños estructurales y avanzan las labores entre los escombros. Las autoridades también mantienen vigilancia ante posibles réplicas después del terremoto que golpeó al país.
