A pocos días de cumplirse cinco años de la desaparición de Guadalupe Belén Lucero, el ministerio de Seguridad de la Nación elevó a $20 millones la recompensa para quienes aporten información útil sobre su paradero y actualizó la imagen utilizada en los afiches de búsqueda.
La medida fue oficializada a través de la resolución N°472/2026 publicada en el Boletín Oficial nacional y lleva la firma de la ministra de la cartera, Alejandra Susana Monteoliva.
El nuevo monto cuadruplica la recompensa anterior de $5 millones, que había sido establecida en 2021 tras la desaparición de la niña en el sur de la ciudad de San Luis.
Según la resolución, la decisión fue tomada a partir de un pedido realizado en abril de 2026 por el equipo fiscal que interviene en la causa, que solicitó tanto el incremento de la recompensa como la actualización de la imagen difundida públicamente.
También se incorporó una nueva proyección digital de cómo podría verse actualmente Guadalupe, quien tenía cinco años cuando fue vista por última vez el 14 de junio de 2021 en el barrio 544 Viviendas.
La actualización reemplaza la fotografía utilizada hasta el momento en los afiches oficiales y se suma a una modificación previa realizada en 2023, cuando también se había ajustado la imagen para reflejar con mayor precisión las características físicas.
Por otro lado, establece que la recompensa será otorgada a quienes aporten “datos útiles que permitan dar con el paradero” de Guadalupe.
Las personas que tengan información pueden comunicarse de manera gratuita a la línea 134 del programa Nacional de Recompensas, dependiente de la dirección Nacional de Normativa y Relaciones con los Poderes Judiciales y los Ministerios Públicos.
Además, el texto oficial señala que el pago será realizado por Seguridad o por la autoridad que esa cartera designe, previo informe judicial sobre el valor de los datos aportados y bajo estricta reserva de identidad.
Guadalupe Belén Lucero nació el 8 de febrero de 2016 y fue vista por última vez alrededor de las 19:20 de aquel día mientras jugaba en la vereda durante un cumpleaños familiar.

Entre sus señas particulares se detalló un lunar oscuro en el lado izquierdo del rostro y un diente frontal superior quebrado.
Desde su desaparición se realizaron rastrillajes, operativos y distintas líneas de investigación en la Justicia Provincial pero luego pasó a manos de la Federal, aunque hasta el momento no hubo detenidos ni imputados en la causa.
A principios de este mes, la abogada Soledad Poma de Otaegui solicitó a la Justicia Federal que incorpore al expediente la reciente imputación contra su abuelo paterno, Roque Lucero, por el presunto abuso sexual.
La letrada sostuvo que también existen dos denuncias por abuso sexual gravemente ultrajante contra Lucero. En una de ellas ya hubo formulación de cargos en la justicia provincial, mientras que en la otra aún se espera una Cámara Gesell y, si esa declaración resulta positiva, se impulsará una nueva imputación.
