Irán reabrió el estrecho de Ormuz, donde circula entre 20 % y 25 % del petróleo en el mundo

Contundentes operaciones de la potencia norteamericana, junto con su aliado en la región, dieron duros golpes al gobierno iraní. Incluso el líder supremo, Alí Jameneí, junto con varios de sus principales funcionarios, fueron dados de baja.

Pero más allá de las consecuencias políticas y de los aspectos bélicos que caracterizan este conflicto, lo cierto es que la reapertura del estrecho de Ormuz le da un respiro al mercado mundial de crudo.

Irán reabrió el estrecho de Ormuz, donde circula entre 20 % y 25 % del petróleo en el mundo.

Tras la decisión del gobierno iraní de cerrar el paso e impedir el tránsito de buques con crudo, los precios internacionales del petróleo comenzaron a reportar fuertes alzas. Incluso hubo previsiones que apuntaban a que el costo del barril Brent podría llegar a US$150 o incluso a US$200.

En Colombia, las previsiones sobre cómo se comportaría el Brent, que es el precio de referencia en la venta internacional de crudo, no superaban US$80 o US$100. Sin embargo, con el escalamiento del conflicto este commodity energético aumentó, aunque en la mañana del miércoles 8 de abril de 2026 el precio del crudo registró una baja hasta ubicarse cerca de US$94 por barril. A la vez, los precios del gas registraron fluctuaciones, pero a la misma fecha mostraban un nivel cercano a US$2,7 por millón de unidades térmicas.

Más allá del comportamiento de los commodities energéticos, la guerra tiene un impacto directo en la economía. Uno de ellos es que el precio promedio del galón de gasolina en EE. UU. superó por primera vez US$4 desde 2022. El bloqueo del estrecho y el impacto del conflicto sobre el sector energético están ocasionando un alza en el crudo, y por lo tanto, en sus combustibles derivados, tales como la gasolina y el diésel. Esto, a su vez, representa una amenaza para el control de la inflación en alimentos, servicios y transporte, que, según medios estadounidenses, es uno de los principales puntos de la agenda del presidente Donald Trump.

Por otro lado, es posible que la Casa Blanca estuviera más interesada en terminar el conflicto de lo que estaría dispuesta a reconocer. A lo anterior se suma que la aprobación de Trump cayó a su nivel más bajo mientras se desarrollaba el conflicto en Irán. Con base en información de medios como Univisión y en encuestas de Reuters e Ipsos, se reveló que el mandatario registró mayores niveles de desaprobación por los efectos de la guerra en Irán y el impacto de esta sobre el sector energético.

No es el fin del conflicto, pero sí una tregua

Fue Pakistán quien le solicitó al gobierno estadounidense que extendiera su ultimátum por dos semanas. Trump advirtió el martes 7 de abril que las fuerzas estadounidenses no solo bombardearían puntos centrales del corazón energético de Irán, sino también infraestructura clave. Incluso señaló que la civilización iraní podría ser “destruida”.

Sin embargo, es posible que las recientes declaraciones de la Casa Blanca y la solicitud de aliados en la región tengan como propósito reducir la intensidad del conflicto, todo ello ante las consecuencias políticas y económicas que este está causando.

Compartí
Ir al contenido