El Gobierno estimó cuánto costó el paro general del 19 de febrero

Una pérdida económica estimada de USD 575 millones, millones de personas afectadas por la interrupción de la producción y el transporte, y miles de turnos médicos suspendidos figuran entre los principales efectos del paro general del 19 de febrero, según cálculos y estimaciones del Gobierno nacional. La Oficina de Respuesta Oficial, a través de su cuenta institucional, difundió un informe con cifras sobre las consecuencias de la medida de fuerza, que paralizó durante 24 horas sectores clave en todo el país.

Según los datos difundidos por el Ejecutivo, la pérdida económica total alcanzó los USD 575 millones. Este monto surge de “una pérdida económica estimada” y contempla un “nivel de acatamiento promedio de entre el 30% y el 50%, según la actividad y la región”, de acuerdo con las cifras oficiales. La interrupción de actividades productivas, comerciales, logísticas y de servicios por el paro tuvo un impacto directo y cuantificable en la economía.

En el informe divulgado por la Oficina de Respuesta Oficial, se señala: “El paro general del 19 de febrero generó una pérdida económica estimada en USD 575 millones, considerando un nivel de acatamiento promedio de entre el 30% y el 50%, según la actividad y la región”.

El sector del transporte resultó especialmente afectado, con más de 5 millones de personas imposibilitadas de movilizarse. El reporte oficial detalla: “Más de 5 millones de personas se vieron afectadas por la paralización del transporte público: más de 1 millón de pasajeros en trenes, 4 millones en colectivos del AMBA y cerca de 100.000 pasajeros aéreos”. Esta interrupción perjudicó la movilidad diaria y tuvo efectos en cadena en otras ramas de la actividad.

El Gobierno estimó que “solo en el sistema de transporte, las pérdidas directas alcanzaron los USD 5 millones”, cifra que se suma a la caída de productividad generada por millones de trabajadores que no lograron llegar a sus puestos o vieron disminuida su jornada laboral. La Oficina de Respuesta Oficial precisó: “Solo en el sistema de transporte, las pérdidas directas alcanzaron los USD 5 millones, a lo que se suma la caída de productividad generada por millones de trabajadores que no pudieron llegar a sus puestos de trabajo o vieron reducida su jornada laboral”.

La paralización del transporte público provocó además un efecto dominó en otros sectores: comercios abiertos con baja clientela, interrupción de la logística, bancos cerrados en gran parte del país, suspensión de trámites administrativos y afectación directa al sistema de salud.

El informe del Gobierno detalla: “El freno del transporte tuvo efectos en cadena: comercios abiertos con una fuerte caída de clientela, logística interrumpida, bancos cerrados en gran parte del país, suspensión de trámites administrativos y afectación directa al sistema de salud”.

El sistema sanitario nacional también sintió el impacto de la huelga. Según la Oficina de Respuesta Oficial, “casi 8.000 turnos médicos en hospitales nacionales” se cancelaron durante la jornada. El comunicado oficial especificó que “se cancelaron casi 8.000 turnos médicos en hospitales nacionales, correspondientes a 5.500 turnos diarios en hospitales SAMIC y 2.370 en hospitales nacionales, lo que representa una pérdida estimada de $100 millones de pesos en un solo día para el sistema de salud nacional”.

La suspensión de estos turnos implicó que “miles de personas con problemas de salud no pudieron atenderse ni acceder a prestaciones médicas programadas, tanto en hospitales nacionales como provinciales”, según la información difundida por la Oficina de Respuesta Oficial.

El análisis difundido por el Gobierno hizo hincapié en que el perjuicio económico y social “no recayó sobre dirigentes ni sobre la casta sindical, sino sobre los argentinos de bien —trabajadores, estudiantes, pacientes, comerciantes y pymes—, que vieron afectada su rutina diaria y su capacidad de producir, trabajar y atender necesidades básicas”.

El comunicado oficial atribuye a la medida de fuerza un carácter infructuoso, con las siguientes palabras: “La medida de fuerza fue en vano: el Congreso de la Nación no se dejó amedrentar y aprobó la Ley de Modernización Laboral en ambas cámaras. De este modo, la República Argentina finalmente ha saldado una deuda histórica al modernizar su sistema de relaciones laborales”.

Las estimaciones oficiales subrayan la magnitud del impacto en la vida cotidiana de un amplio sector de la población. “Más de 5 millones de personas se vieron afectadas por la paralización del transporte público”, reiteró la Oficina de Respuesta Oficial, con una afectación directa sobre quienes dependen de estos servicios para desplazarse a sus trabajos, centros de estudio o instituciones sanitarias.

El reporte gubernamental también cuantificó la afectación a pasajeros aéreos, con “cerca de 100.000 pasajeros aéreos” que no pudieron volar, y a usuarios de trenes y colectivos, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde “4 millones” de personas resultaron perjudicadas.

En el sector productivo, el informe oficial remarcó la caída de la productividad como resultado de la imposibilidad de que “millones de trabajadores” lleguen a sus puestos o cumplan sus tareas de forma habitual.

Por su parte, la interrupción de la logística complicó el abastecimiento de productos y la operatoria comercial en diversos puntos del país. La Oficina de Respuesta Oficial incluyó la afectación a bancos y la suspensión de trámites administrativos como parte del efecto dominó generado por la paralización del transporte.

El sector salud experimentó una de las consecuencias más graves, con “casi 8.000 turnos médicos cancelados en hospitales nacionales”, lo que generó una pérdida estimada de “$100 millones de pesos en un solo día para el sistema de salud nacional”. Miles de personas quedaron sin acceso a prestaciones médicas programadas, tanto en la red hospitalaria nacional como en los hospitales provinciales.

El análisis oficial concluyó su repaso de los datos con una referencia a la sanción de la Ley de Modernización Laboral. Según la Oficina de Respuesta Oficial, “el Congreso de la Nación no se dejó amedrentar y aprobó la Ley de Modernización Laboral en ambas cámaras”, lo que permitió a la República Argentina “saldar una deuda histórica al modernizar su sistema de relaciones laborales”.

A lo largo del informe, el Gobierno enfatizó que el costo económico y social del paro recayó sobre “trabajadores, estudiantes, pacientes, comerciantes y pymes”, quienes vieron interrumpida su rutina diaria y su capacidad para producir, desplazarse y satisfacer necesidades básicas.

Las cifras y frases citadas en este artículo corresponden exclusivamente a los cálculos, estimaciones y declaraciones oficiales difundidas por la Oficina de Respuesta Oficial, canal institucional del Gobierno nacional.

Compartí
Ir al contenido