Gloria Cisneros es finalista del Global Teacher Prize 2026, el reconocimiento educativo más importante a nivel internacional. Da clases a 15 alumnos en una escuela rural del norte chaqueño y su trabajo fue destacado entre más de 5.000 docentes de 139 países.
La educación pública argentina volvió a tener proyección internacional gracias a Gloria Cisneros, una maestra rural del Chaco que fue seleccionada entre los 10 mejores docentes del mundo y competirá por el Global Teacher Prize 2026, el premio que reconoce al “mejor maestro del planeta” y otorga un millón de dólares.
Con 39 años, Cisneros enseña desde hace nueve años en la Escuela de Educación Primaria Nº 793 “Don Carlos Arnaldo Jaime”, ubicada en un paraje rural cercano a Taco Pozo, en el norte chaqueño. Allí da clases a 15 alumnos de primero a séptimo grado, en un contexto atravesado por el aislamiento geográfico, la falta de servicios básicos y las condiciones climáticas extremas.
Enseñar donde la escuela también es hogar
De lunes a viernes, la docente vive en la escuela junto a sus alumnos. En ese espacio cumple múltiples roles: es maestra, directora, administradora y referente comunitaria. La acompaña únicamente una cocinera. No hay agua potable, atención médica cercana ni infraestructura convencional, pero eso no impidió que transformara la institución en un modelo educativo innovador.
Entre sus gestiones, logró incorporar paneles solares, lo que permitió contar con electricidad e internet. A partir de allí, impulsó el uso de plataformas educativas digitales y recursos tecnológicos donados, ampliando las oportunidades de aprendizaje para los chicos.
Innovación, tecnología y comunidad
Uno de los aspectos que más valoró el jurado internacional fue la capacidad de Cisneros para adaptar herramientas modernas a un contexto rural. La docente incorporó el uso de inteligencia artificial aplicada a la educación, tanto para los estudiantes como para la capacitación docente, y desarrolló proyectos pedagógicos que despertaron el interés y la participación activa de los alumnos.
Además, creó iniciativas como un “zoológico de aula”, un “libro viajero” y el proyecto “La biblioteca en mi casa”, mediante el cual cada familia armó una pequeña biblioteca en su hogar, garantizando el acceso a la lectura más allá de la escuela. Esta experiencia fue reconocida como una buena práctica educativa a nivel nacional.
Resultados que trascienden el aula
El impacto del trabajo de Cisneros se refleja en los resultados: la escuela sostiene niveles de aprendizaje constantes, participa en ferias de ciencias y varios de sus egresados continuaron estudios superiores. La docente también recorrió parajes cercanos para garantizar la escolarización, gestionó becas educativas y creó espacios de refuerzo escolar diario.
Su tarea se extiende incluso a la educación inicial, ya que recibe a niños de entre 3 y 5 años como oyentes para que lleguen alfabetizados a primer grado, y realiza visitas domiciliarias para acompañar a las familias.
Reconocimiento internacional
El Global Teacher Prize es una iniciativa de la Fundación Varkey, organizada junto a la UNESCO. En esta décima edición se evaluaron más de 5.000 docentes de 139 países, y solo diez accedieron a la final. Gloria Cisneros competirá con educadores de Colombia, India, Italia, España, Polonia, Estados Unidos, Nigeria y Australia.
El ganador se anunciará durante el World Governments Summit, que se realizará en Dubái entre el 3 y el 5 de febrero de 2026.
Desde una escuela rural del norte chaqueño, Gloria Cisneros demuestra que, aun en los contextos más adversos, la educación puede abrir caminos, transformar realidades y proyectarse al mundo.
